Malvinas Argentinas
Desfigurada por su ex.

Violencia psicológica, física y económica que sufre una mujer en Malvinas Argentinas

Débora Corbaccio
Foto: Grupo Periodismo WEB

Débora Corbaccio, vivió durante meses una verdadera odisea de manipulación verbal, psicológica, envuelta entre amenazas y extorsiones por parte de su ex pareja Pablo Martín Alonso un expresidiario que con anterioridad fue detenido por robo a mano armada. 

La pareja se conocía desde la adolescencia , las reiterados detenciones del agresor a comisarías y penales derivaron en cortocircuitos en la relación por celos y acusaciones por parte de este hombre hacia Debora.

El pasado jueves por la mañana mientras la mujer calentaba agua para tomar mate, recibió dos trompadas en los ojos acusándola de infidelidad.

La relación violenta y manipuladora llena de amenazas de muerte siempre delante de sus hijas, ya que la víctima alquila un departamento de dos ambientes en cercanías a la estación de Tortuguitas al noroeste del conurbano bonaerense.

Débora diálogo con nuestro medio y nos relató que previamente había recibido agresiones por parte de esta ex pareja, ellos estaban conviviendo violando una restricción perimetral dispuesta desde hace un mes.

¿Por qué una mujer decide ignorar la restricción perimetral, violarla y volver con ese hombre que tanto daño le ha causado no solo a ella sino a sus hijas?

La pregunta que ella misma se hace todo el tiempo cuestionándose su debilidad de volver  en confiar, tal es así que Débora nos contó, que esta vez decidió que el agresor entrara a su casa, por la necesidad económica que tiene ella al hacerse cargo de la crianza de las tres hijas que tienen en común.

 La víctima nos detalló que tuvo varios intentos de suicidios a través de la terrible depresión y baja autoestima provocada en parte por Pablo Alonso, en un contexto de vulnerabilidad no sólo social sino psicológica.

Otra denuncia labrada, Alonso se dio a la fuga, dejando temor, una familia indefensa, y con los recursos del Estado que aun suelen ser escasos.

Compartir