La Costa
Vecinos y familiares de nena violada cortaron el ingreso a Mar de Ajó

Indignados reclaman justicia ante un fiscal que liberó a la madre de la niña violada, por la tarde se habían manifestado ante la Comisaria de Avenida Libertador.

Por Florencia Guerrero

@SoyWarriorr

Horror e impotencia se respira por estas horas en las calles de Mar de Ajó, donde el pasado miércoles se conoció que una niña de 2 años fue abusada por su padrastro y los vecinos de la ciudad balnearia apuntan contra la madre, a quien denuncian por encubrir el hecho.

Comisaria Mar de Ajó Avda. Libertador

Los involucrados fueron identificados como Lucas Navarro. Lorena C., que a pesar de las presentaciones realizadas por su ex marido, padre de la víctima, sigue en libertad. 

El juez dice que hace falta más pruebas para demostrar lo que pasaba en esa casa con mi sobrina, mi hermano está en shock, no podemos creer lo que pasó con la nena”, explicó a Crónica Lucila A., una de las tías de la menor, que el pasado sábado convocó junto con sus vecinos a marchar hasta el frente de la vivienda de los supuestos responsables.

La nena tiene apenas 2 años y medio. Todo empezó el miércoles a las 5 de la tarde cuando Lorena lleva a mi sobrina al hospital por un sangrado que había tenido, que según dijo fue porque se había lastimado con la pelela. Esta chica en ningún momento llamó a mi hermano, ni le avisó lo que pasaba, sino que él se terminó enterando por un amigo que estaba en el hospital”, detalló la mujer, que está convencida de que la madre de la criatura intentaba ocultar lo ocurrido: “Armó todo de manera que nadie se entere, y el hospital lo único que hizo fue trasladar a la criatura a Mar del Plata, porque no podía pararse por el sangrado”, afirmó.

Fuentes de la causa confirmaron que una vez realizado el traslado, y a partir de las denuncias de la familia paterna, se realizaron las pericias correspondientes sobre la menor, que el sábado a la mañana confirmaron las peores sospechas; la niña había sido víctima de “abuso sexual con acceso carnal”.

La menor sigue internada, recuperándose de una intervención quirúrgica a la que fue sometida para detener la hemorragia.

Allegados a la madre de la víctima de sólo 2 años aseguran a este diario que la denunciada “llevó a la nena al hospital local por lo que creyó que era un dolor de estómago”, y que fue la niña quien le manifestó que “se había golpeado la parte genital con la pelela, jamás se imaginó lo que estaba pasando”.

Para la familia paterna las cuentas no cierran, según Lucila: “Ella fue su cómplice, no tenemos dudas y queremos que haya justicia para esta criatura. El violador Lucas N. se entregó en la comisaría después que Lorena lo llamó para decirle que se fuera a entregar, no entiendo cómo no se la detiene, pero no vamos a dejar que la protejan, ella tiene que ir detenida como responsable”.

Tristemente, este relato aberrante no representa un hecho aislado ya que, según las estadísticas, la Argentina tiene entre sus principales víctimas de abuso a menores: los últimos registros indican que 1 de cada 5 niñas es víctima de abuso sexual, mientras que en varones se da contra 1 de cada 13 niños.

En este sentido, el 89% de los agresores son de género masculino, y entre las denuncias presentadas en los últimos años se detectó que el 75% de los casos se producen dentro de un entorno familiar, donde el 40% de las veces es el padre el abusador y un 16% el padrastro.

“Me resulta imposible creer que Lorena no supiera nada, hace un año que está en pareja con este tipo y fue con él al hospital, y con una amiga que es policía, que les dijo lo que tenían que hacer. Cuando la nena ya estaba internada, la pediatra llamaba a la mamá, pero mi sobrina se negaba a ir con ella y pedía por el papá”, denunció la tía de la niña de dos años, que además reforzó la idea de que, en su intención de ocultar los hechos, la madre habría realizado horas más tarde una denuncia contra su ex pareja, padre de la menor, un hermano de este y su novio actual, único detenido.

“Gracias a sus contactos en la policía intenta cubrir su propia responsabilidad, y en vez de quedarse en Mar del Plata a cuidar a su hija, volvió a Mar de Ajó y cuando estábamos en el frente de la casa movilizados, salió y se nos rió en la cara”, finalizó Lucila.

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